Los espejos nunca deben limpiarse con limpiacristales: por qué

Foto: de fuentes públicas

A pesar de su eficacia con el vidrio ordinario, es mejor no limpiar los espejos con aerosoles comprados en tiendas

Los espejos son importantes en cualquier hogar. No sólo nos reflejan, sino que también influyen en la percepción del espacio. Pero si el espejo es de cristal, ¿debe utilizar un limpiacristales para espejos?

Las personas que responden afirmativamente a esta pregunta, a menudo se encuentran decepcionadas con el resultado: quedan rayas, películas o incluso se daña la capa reflectante. Así que vamos a averiguar de una vez por todas cuál es la mejor manera de limpiar espejos y cómo hacerlo correctamente.

¿Se pueden limpiar los espejos con limpiacristales?

Hay muchas cosas innecesarias en los limpiacristales de las tiendas: fragancias, colorantes, aditivos y a veces incluso amoniaco. Todo esto es bueno para los cristales, por supuesto, pero no para los espejos. Esto es lo que puede ocurrir:

  • Queda una fina capa. Estos aditivos no siempre se evaporan y el espejo se cubre con una película que rápidamente acumula polvo y deja rayas.
  • El espejo se deteriora más rápidamente. El amoniaco y otros productos químicos pueden dañar la capa reflectante y el espejo amarilleará u oscurecerá alrededor de los bordes.
  • Aplicación incorrecta. Si pulverizas el producto directamente sobre el espejo, goteará y se secará de forma irregular, lo que es un camino directo a las rayas.

Resulta que los medios universales no siempre es la mejor opción para los espejos, y si tiene una gran cantidad de aditivos innecesarios, definitivamente enviarlo a la lista de lo que no se puede lavar espejos, y no utilizar en absoluto.

Cómo limpiar correctamente los espejos sin rayas

Para que tu espejo siga brillando como nuevo, sigue los consejos de los expertos sobre cómo limpiar los espejos sin que queden rayas:

  1. Un paño suave y sin pelusas. La microfibra es una gran opción. No deja arañazos ni rayas, siempre que el tejido esté limpio y seco.
  2. Agua y vinagre. Mezcla agua y vinagre blanco a partes iguales. Esta solución elimina bien las huellas y la grasa, se seca rápidamente y no deja película.
  3. Alcohol. Un poco de alcohol sobre el tejido ayudará a eliminar las manchas difíciles y a secar el espejo rápidamente sin dejar rayas.

También es importante seguir la secuencia correcta. Primero, quita el polvo con un paño seco. A continuación, limpie suavemente el espejo con un paño húmedo de arriba abajo y, por último, séquelo con un paño seco.

Por último, el consejo principal es que te olvides de los productos y herramientas agresivos: nada de esponjas ásperas, cepillos, productos con ácido, lejía o disolventes fuertes. Estos pueden dañar la superficie del espejo.