Sólo tres hábitos «selfie» te ayudarán a olvidarte del burnout: comprueba si los tienes
Foto: de fuentes públicas
La investigación confirma una relación directa entre el autocuidado y los bajos niveles de estrés
¿Cuántas excusas tienes para no permitirte un día de descanso? ¿No un descanso de tres minutos, sino un día entero en el que te ocupes de ti mismo y no del trabajo o de los demás?
La mayoría podría pensar que es egoísmo. Pero los psicólogos creen que es este «egoísmo» el que puede mantenerte a salvo del agotamiento y las enfermedades causadas por la fatiga mental y física, explica a Your Tango Kathleen Miller, practicante holística y médium.
La investigación apoya un vínculo directo entre el autocuidado y los bajos niveles de estrés. Las personas que casi nunca se queman hacen regularmente tres cosas que los demás pueden considerar algo egoístas.
1. Planificar las vacaciones con antelación
Las personas que consiguen evitar el agotamiento suelen planificar tiempo para sí mismas con tres meses de antelación. Así que saca tu calendario, elige los días y apúntate a una sesión de terapia, una visita al spa, etc. Esta práctica te ayudará a mantener el equilibrio a largo plazo.
2. Decir «no» y establecer límites
Las personas que rara vez experimentan agotamiento rechazan acontecimientos e invitaciones que perjudican su equilibrio emocional. Y tienen éxito precisamente por su voluntad de poner límites.
3. Adaptabilidad
Nuestro cuerpo necesita actualizaciones periódicas. Nuestras necesidades físicas y emocionales cambian constantemente. Lo que te funcionaba hace un año (dieta, deporte o aficiones) puede no funcionarte hoy.
Las personas que casi nunca se agotan cambian sus rutinas sin aferrarse a los viejos hábitos.
Por cierto, Jennifer Doran, directora de la Asociación Americana de Psicología, subraya que el autocuidado es una parte importante de nuestro bienestar. Rendimos mejor cuando estamos sanos, tanto psicológica como físicamente.
Cómo reconocer el agotamiento
El estrés crónico empieza a afectarte mucho antes de que te des cuenta. Y es que el estrés constante e incontrolado altera la regulación emocional, la motivación y el comportamiento social.
Puede que notes que te has convertido en una persona irritable. Este es uno de los primeros signos de agotamiento que mucha gente ignora.
También puedes notar que tu creatividad y curiosidad disminuyen. El estrés crónico hace que nuestro cerebro reduzca nuestro foco de atención.
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