Qué significa el hábito de dormir en calcetines: se considera un trastorno – explicación de los psicólogos
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Los psicólogos señalan que las personas a las que les gusta dormirse en calcetines suelen estar más necesitadas de una sensación física de seguridad
El hábito de dormir con calcetines no es en absoluto una rareza y, sobre todo, no indica ningún trastorno psicológico, sino una reacción individual del cuerpo al frío, el estrés o la necesidad de un confort adicional.
El hábito de dormir con calcetines parece algo sin importancia. Sin embargo, los psicólogos están convencidos de que estos rituales a menudo nos hablan del estado del sistema nervioso, del nivel de paz interior e incluso de cómo experimenta el estrés una persona. ¿Por qué algunos no toleran categóricamente los calcetines en la cama y otros no pueden dormirse sin ellos? ¿Y qué dice este hábito sobre una persona?
La necesidad de sentirse seguro
Los psicólogos observan que las personas a las que les gusta dormirse en calcetines suelen tener una mayor necesidad de una sensación física de seguridad. El suave tejido que envuelve los pies actúa como una señal para el cerebro: «Es cálido y seguro, puedes relajarte aquí». Para algunas personas, es una forma de desestresarse tras un día duro lleno de emociones o cansancio físico. Los calcetines se convierten en un pequeño pero estable elemento de confort que ayuda a conciliar el sueño más rápidamente.
El control de la temperatura como forma de tranquilizarse
Los calcetines nocturnos suelen indicar que una persona tiene dificultades para igualar rápidamente la temperatura corporal. Cuando los pies están fríos, el cuerpo pierde la capacidad de relajarse por completo, lo que puede retrasar el proceso de conciliar el sueño. En estas personas, la termorregulación es más sensible y cualquier frío provoca malestar. La sensación de calor favorece la vasodilatación y envía señales al sistema nervioso de que no hay estrés, por lo que es hora de dormir. Se trata de un mecanismo natural que explica por qué a veces los calcetines funcionan mejor que una manta caliente.
Un profundo deseo de confort físico
Hay una explicación más sencilla: a algunas personas no les gusta la sensación de llevar los pies descalzos. Para ellos, lo importante es el propio contacto del tejido con la piel, que da una sensación de suavidad y comodidad. No se trata tanto de una necesidad psicológica de protección como de una expresión de amor por el máximo confort físico. Los psicólogos lo explican así: estas personas suelen intentar organizar su vida cotidiana de tal manera que hasta las pequeñas cosas les produzcan sensaciones agradables.
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