Estas tres preguntas no deben responderse: harán que te excuses a ti mismo
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¿Qué problemas reducen tu confianza y dan a los demás una ventaja psicológica?
En comunicación, a menudo nos enfrentamos a preguntas aparentemente inocentes que, en realidad, tienen una intención oculta. Pueden llevarnos a un callejón sin salida, hacernos poner excusas o sentirnos culpables, aunque no haya motivo para ello. Los psicólogos llaman a este tipo de frases «ganchos manipuladores», porque responderlas coloca automáticamente a la persona en una posición de debilidad. Para evitarlo, debes conocer tres tipos de preguntas que no deben responderse en absoluto.
«¿Por qué hiciste/hiciste eso?» – trampa de la culpa
Esta pregunta parece una petición de explicaciones, pero en realidad contiene un juicio. Te pone a la defensiva, como si ya hubieras hecho algo mal. Frases como ésta suelen utilizarlas personas que quieren tener el control o hacer que tu acción parezca inapropiada. Al responder, automáticamente aceptas que tienes que demostrar algo.
Cómo responder a estas preguntas sin excusas:
«Tomé esta decisión y no tengo por qué dar explicaciones».
«¿Estás seguro (de)?» – chute de autoestima
A primera vista, esta pregunta parece cariñosa, pero en realidad genera dudas. Tras estas palabras, la persona empieza a comprobar la corrección de sus decisiones y acciones. Se trata de una manipulación habitual en un entorno laboral, en una discusión o incluso en conversaciones familiares. A menudo, de esta forma el interlocutor intenta tomar el control sigilosamente u obligarle a abandonar sus decisiones.
Cómo puedes responder:
- «Sí, esta es mi posición y soy responsable de mi decisión»
- «Si tienes una alternativa mejor, ofrécela».
«¿No lo entiendes?» – humillación oculta
Este es el tipo de pregunta más tóxico. No necesita respuesta porque el objetivo no es averiguar la verdad, sino menospreciarte, hacerte sentir incompetente. La pregunta genera presión emocional y provoca que la persona tenga que demostrar su competencia en lugar de mantener una conversación constructiva.
Cómo neutralizar esta manipulación:
- «Si quieres que entienda (a) – habla en sustancia»
- «No hay necesidad de saltar a juicios personales».
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