La cosa más sucia de la oficina ya tiene nombre: y no es lo que piensas

Foto: de fuentes públicas

Los científicos analizaron décadas de datos procedentes de distintos continentes. Los resultados fueron decepcionantes

La nevera de tu oficina no es sólo un lugar para cotillear con los colegas, sino un auténtico vivero de microorganismos peligrosos. La revista Aims Press explica por qué este aparato en concreto es el más sucio.

Por qué la nevera de la oficina es tan sucia

Los científicos analizaron décadas de datos de distintos continentes. Los resultados fueron decepcionantes.

En el 70-80% de los casos, las muestras de agua de los dispensadores superaban las normas de seguridad aceptables. En Brasil, por ejemplo, se encontraron bacterias en el 76% de los refrigeradores, mientras que sólo el 36% de las muestras de agua del grifo estaban contaminadas.

En California (EE.UU.), incluso las máquinas expendedoras de agua mostraron signos de crecimiento bacteriano en el 32% de los casos. En el agua «limpia» de una fuente de agua fría pueden estar al acecho huéspedes no invitados, concretamente Pseudomonas aeruginosa (Pseudomonas aeruginosa).

Especialmente peligrosa para las personas con sistemas inmunitarios débiles. Puede causar neumonía, infecciones de la sangre y problemas del tracto urinario.

La parte más sucia de la nevera es el caño (grifo). Los estudios han demostrado que la concentración de bacterias allí puede ser 100 veces mayor que en el agua misma. Si lo tocas con un vaso o una botella, corres el riesgo de contraer una infección.

¿Por qué están tan sucias las neveras?

La razón principal son las biopelículas. Se trata de colonias de bacterias que cubren los tubos interiores, los filtros y los grifos con una capa resbaladiza.

Habitabilidad

Las biopelículas pueden regenerarse en cuestión de días, incluso tras una limpieza a fondo.

Estancamiento de agua

Los fines de semana, cuando la oficina está vacía, el agua no circula, lo que crea las condiciones ideales para que se multipliquen los gérmenes.

Sin cloro

A diferencia del agua municipal, el agua embotellada no contiene cloro, que inhibe el crecimiento bacteriano.

Materiales

Los tubos de goma en el interior de la unidad favorecen el crecimiento bacteriano más que el vidrio o el acero inoxidable.

Los expertos advierten: a pesar de la popularidad de los refrigeradores, no están sujetos a la misma estricta supervisión gubernamental que los sistemas municipales de agua.

Así que quizá un vaso de agua del grifo (si lleva un buen filtro) no sea tan mala idea.